domingo, 29 de junio de 2014

Historia I: La reina de la lluvia. Capitulo 7

                                         
                         " la conspiracion de las abejas"
                                    (Continuación)

Nadie me creia.
Nadie comprendía que al salvar una abeja cuando se estaba aogando en un estanque, esta empezó hablarme en su idoma. Es curioso, como el oido humano, cuando cree en algo, puede escuchar los dialogos de los seres de la naturaleza. Pero nadie me creia.
Cuando todo estaba perdido, cuando mis soldados morian por las picaduras de aquellas valquirias, el fuego izo que el rumbo de la batalla cambiase por completo. Las abejas, eran arrasadas a miles, y con gran locura y desesperacion: las quemabamos sin piedad. Pero, cuando todo mi alrededor estaba en llamas, la sed de la guerra izo que me acercase a beber en unos de los estanques de derruida la ciudadela. Aun brotaba un hilo transparente de agua dulce. La sangre de los caidos, no habia manchado aquel manantial. Al aproximarme, pude ver, como aquella abeja, luchaba por su vida. Y en ese instante y como si quedase embrujado por algo, senti lastima por su vida.
Soy un general importante en la corte imperial, mis azañas se han escrito en los papiros de los templos de los dioses. Los escribas y sacerdotes, conocen mis epopeyas y grandezas. He saqueado pueblos enteros, he matado sin pensar en las edades de mis victimas. Pero aquella cosa, cuando se aogaba, abrio mi corazon de soldado. Y como bufon de los dioses, no pude retener mi inconsciente reacción.
Al salbarla, los sonidos de un insecto. Molestos, y orripilantes, pero tales se iban apoderando de mi mente al escuchar palabras en esos mismo sonidos de insecto. Ella me hablo. Yo la escuche.
Me hablo de lo mal que nos habiamos portado con la naturaleza y que los dioses estaban muy enfadados con nostros. Me dijo que mis proezas, no eran los relatos de los escribas pues condenada tu alma estaba hasta hoy. Me dijo, que mi corazon todabia no habia sido corrompido por completo, pues demostraste que a pesar de todo valoraste mi vida insignificante, valores que los humanos habies demostrado con nosotros....
" Escucha bien, gran guerrero, lo que va aconteceder apartir de hoy.
Todo el mundo, ha decaido en la noche de los tiempos. Hoy, las tinieblas gobernaran el mundo y vosotros os arrollidareis ante su reina por el resto de los siglos. Esas son las palabras de vuestro destino y no las palabras de vuestros padres los dioses. Tu gran guerrero de corazon infranqueable, presenciaras las mil desonras del hombres a sus hijos e hijas, veras llorar de amargura y desesperacion a toda la humanidad, pero tambien presenciarás el nacimiento de la vida :por haberme salvado. Pues escribe ahora tus epopeyas del futuro, se escribano y relata por el bien de los humanos lo que te voy a desvelar...."

Los dias cada vez fueron mas grises. El sol, no podia penetrar por aquellas densas nubes. Y es que la mañana comenzo a ser noche y la noche se transformó en tinieblas. Los hombres estaban perdidos, en las tierras secas y negras, donde antes habia un "vergel" un reino de arboles y plantas, ahora era una llanura gris y sin vida. Todo estaba quemado y muerto.  Entre los humanos se disputaban la carne podrida y bebian las pocas aguas sucias que quedaban. El guerrero, intentaba sobrevivir como podía, pero su relato comenzaba a ser mas pesado que su conciencia del pasado. Sentia la neceisdad, de escribir la historia que le habia contado la abeja. Las llagas de las piedras lanzadas en el anterior poblado, lo estaban dejando muy debil. Sus ojos de cansancio, hacian que su mirada hacia los fantasmas del pasado, se le presentasen ante el con vida. Su mujer de como lo abrazaba al llegar de una de sus desonrosas hazañas, de como hacia el amor con ella y de como la queria. Sus hijos, presencias teatrales y fantasmales, se le presentaban oiendo sus voces para jugar con el. El dolor era muy pesado mucho mas intenso que la realidad que sufria la humanidad en esos momentos. Aguantandose, con un palo negro y carbonizado, los arapos del capitan de las grandes legiones del imperio, hacia que se resvalase en su caminar. Pero lo que mas pesaba, era la certeza, de saber que era el portador de una revelacion la cual debia de enseñar a los perdidos de los hombres. Apesar, de que le pegasen en cada pueblo. Como un bufon, debia de  saber soportar las risas de los perdidos. Pero, tal bufon, tal guerrero, tal general de las legiones del imperio, estaba muy cansado de todo.
Una cueva, fue un respiro de si sufrimiento. En ella, pudo descargarse de su mochila de arapos, cargada de pequeños legajos sin escribir. Se intrudujo en las boca de la completa oscuridad, hasta encontrar un placio espacio donde descansar y llorar por todo lo que habia perdido. Una vez saciado, lo unico que le quedaba era la historia de la abeja. Cojio un trozo de carbon del fuego y aun con las lagrimas en sus ojos, comenzo a visualizar, lo que su "apostol" (abeja) le habia revelado.
                                                   
                                                  *         *         *

                                              "El ojo Azul"

Mucho tiempo ha pasado desde entonces.
Recuerdo como mi pueblo me alabo y me llamaba la niña de las estrellas. Cuando un antiguo guerrero me encontró en medio de aquella noche oscura y me hizo su hija predilecta. Defendiendome con su vida para que no cayera en manos de los saqueadores de niños: Seres que ofrecian los cuerpo pequeños a una entidad llamada "Reina de la lluvia".
Mi padre, mi querido padre, puedo recordar aun, su mirada llena de dolor del pasado, pues no me faltarón sus consejos sabios y la disciplina de la lucha, para enfrentarme mas tarde, con el ser mas oscuro del panteon de los dioses de mi pueblo.
Pues como tal, no vine del vientre de una madre mortal, mi nacimiento vino desde el cielo.
Puedo reconocer, como pudo ser la vida de mi pobre pueblo, sumerjido en lo mas profundo de las miserias. Se que ellos, lo hacian para sobrevivir. Se que ellos honraban a una deidad muy oscura, la cual tube que enfrentarme cuando mi marido fue descuartizado por ella. Siempre supe cual hera mi destino:.
Ser la luz y el agua de mi pueblo.

Pero como toda historia, merece su atención desde el principio.
Segun, los dibujos que vi en unos de los lienzos pintados en una de las cuevas del templo sagrado de "Sirius", casa y templo de mi padrastro. Vine de una estrella que cayo en la tierra hace muchas noches.
Una luz en la oscuridad, un ojo en movimiento que iluminaba las tinieblas sufrida por los habitantes de mi querido pueblo. Mi padre, tubo que llorar cuando me vio, pues me juro que nadie arrebataría la vida mientras el estubiera en este mundo.
Tengo que contar, que en aquel tiempo, una deidad gobernaba el corazon de los hombres, la humanidad estaba sumergida en las tinieblas y las personas, habian oscurecido por los sucedido en una guerra epica hace muchos años con los dioses. La gente, perdida y desesperada, necesitaban la presencia de un idolo que los gobernase. Pero sus deseos, tan amargos por las perdidas de sus queridos y familiares, por la torpeza de los hombres impios y malvados, la de arrebatar las vidas por placer, hacian que los desesos de los perdidos, complacieran la existencia de aquella entidad oscura.
Tal era el punto, que la carne de mi pueblo, no solia saciar el ambre de la reina. Pues los niños y recien nacidos, comenzo a ser su manjar preferido. Muchos no pudieron defender a sus hijos, pues como perros lobos en la noche oscura, se presentaban aun dormidos y eran arrancados de sus familias para ofrecer su lealtad a la reina oscura. Todo, para que las escasas lluvias, humedecieran la tierra dura y seca, para poder cosechar. Pero la lluvia, no caia. Solo terror y oscuridad, sembraban las tierras secas y deserticas. Donde antes fue un paraiso, se habia transformado en pocos años en el gran imperio de la tierra caliente, un desierto rojizo y gris, que se iba transformando en tonalidades mas ocres.
Mi vida, tubo que ser importante. No por venir del cielo, sino por que era unas de las pocas niñas que habian podido salvar de aquellos oscuros hombres.

El tiempo, paso deprisa, las pequeñas flores, comenzaban a brotar. Aquellos maravillosos años, la gente se sentia mas feliz. Dicen, que fui yo. Que mi llegada produjo la vida en la tierra. Pero yo, nunca crei en eso. Si que pude causarles cierta seguridad y optimismo, y ese cambio hizo que la tierra comenzase a creer en ella misma y por consiguiente hacer florar la vida otra vez. La arena seca roja y grisacea, se iba tornando con colores mas brillantes, su belleza me isnpiraba ternura y amor a los demas. Recuerdo, que pasaban trajedias tambien, pues amigas y amigos a los cuales amaba, morian de enfermedades. Todos me miraban y me sentia extraña, por que yo no podia morir. Mi corazon se entristecia con el de ellos, por no poder ser como los demas. Pero mi padre, me hacia entender que mi destino era muy importante para ellos. Que algun dia, yo seria reina y debia de estar a la altura para salvarles de su situacion penosa. Amaba a mi pueblo. Amaba a mi padre. Amaba todo ese mundo, que comenzaba a renacer despues de un gran letargo. Pero mi destino, era mucho mas serio de lo que pensaba.

La oscuridad, menguaba en aquellos años, mi juventud se apreciaba en los ojos de los jovenes al pasar delante de ellos. Mis ojos azules claros como el cielo y mi pelo blanco y rubio con tirabuzones, hacian que mas de un pretendiente se presantase ante el palo de mi padre. El cual, menguaba cada vez su fuerza. No eran tiempos de amor. Pues la guerra se presenciaba por doquier. Los que luchaban por la justicia y los heruditos de la reina de la lluvia; los llamados "Sorgens". En aquel tiempo, columnas colosales, torres tremendamente grandes cuyos estandartes representaban a una serpiente enroscada en un cetro, gobernaban los pequeños pueblos esclavizados. Y aunque el ambre de la reina, no cesaba, siempre habian grandes guerreros para defender a los indefensos de los ataques de sus secuaces.
Fue cuando le conoci.
Supe de el, por mis revelaciones en mis sueños. Pues no podia creer de su existencia, al poder presenciarle en un momento en que la reina supo que existia. Mi vida, peligró cuando mi padre tristemente falleció. Pero como pocos saben de las cosas de los dioses, aquella reina o entidad, supo de la perdida de un padre de una niña blanca con ojos azules como el cielo. Y envio una legion de Sorgens a mi captura. Pero el estaba alli por casualidad. Enfrentandose con ellos con una udacia implacable.
Quien iba decir, que su camino era llegar a mi y juntos liberar al pueblo de la oscuridad en la que estaba sumergido.

Siempre vivi con amor, desde pequeña hasta mi madurez. Nunca supe de la malicia y la vengannza. Siempre mis ojos se fijaron en la vida aun no habiendola, creia en aquel mundo y en aquellas personas. Pero eso me  habia hecho que me olvidase por completo de quien era realmente y aque habia venido a este mundo. Tube una vida. Pero cuando mi amor fue apresado por la reina oscura, este fue decapitado y descuartizado  ante sus heruditos . Los cuales esparcieron todos los restos por todo el disierto. para que todo aquel que se atreviera desonrar a la reina, supiese si destino. Fue en ese momento, cuando mi corazon, se torno hacia el pasado. El dolor tremendo por la perdida de mi amado, hizo que mi sed de venganza augmentase cada dia. Mi corazon, no podia oscurecerse. Ya que no era mortal. Pero mi mente recurrio a la estrategia y como hija del cielo, procure organizar el mayor ejercito de soldados para derrocar a la entidad oscura. No sin antes recurrir a mi cuna olvidada, la cual portaba el suficiente metal para fabricar las armas precisas para la campaña.

La sorpresa, no solo es cosa de los mortales. Los dioses tambien podemos sorprendernos. Pues en la camara de mi cuna, habia una especie de sortija; un opalo azul. El ojo azul, mantenia su belleza intacta. Aquella sortija, pude comprobar que podia abrirse. Muchos de los enamorados o personas que aman a otras personas, decaen cuando esta no se encuentra en sus vidas. Mas aun, cuando soportan el dolor que sufren al ser aniquilados sin piedad. Yo tenia una mera forma de recuperar a mi marido. Pero lo que habia dentro de aquella sortija, ilumino mi ganas de vencer a aquella bruja malefica por el resto de los siglos y liberar a mi pueblo de su yugo.

Muchos me llamaron loca, Bruja, maldita que juega con los malditos. Pero otros acabaron por llamarme la gran maga: la dama de blanco. No me apresure, pos mantube mi temperamento. Actitud ensayada con mi difunto padre, fui organizando muy detenidamente mis propias ordas de legionarios con sus respectivas armas del cielo. Cuando todo estaba apunto, me dedique a recuperar cada pedazo de mi marido y lo fui uniendo muy cuidadosamente. Amor, no me faltaba, pues pude saber como extraer una parte de mi corazon, para ofrecerla la vida a mi esposo. En secreto, lo mantube todo. Pues no deje que nadie supiese de mis intenciones con el cuerpo de mi  amor. Mis ojos lloraron por primera vez desde hace mucho tiempo cuando su mano toco mi mejilla como tantas veces. Ahora comprendia mi mision en este mundo. No fue algo extraño, no desperto siendo otra criatura. Pues probengo de otro lugar y se como hacer esas cosas. Vosotros los humanos, no comprendeis la razon de muchas cosas que existen en el firmamento. Muchos de nosotros, siempre hemos querido ofreceros lo mejor, os vemos como una raza muy especial. Os amamos por ello. Se que donde provengo, siempre fue la intencion a vosotros los mortales; la vida y el amor.

Hablo desde mi trono. Mientra observo a mis heruditos.
Ya no soy la niña de antaño.  Y por encima de lo que realmente soy, me considero  una mujer mortal, que vive junto con su esposo. Muchos creen que no voy a tener descendencia, pues una parte de el no pude recuperar. Mi amor es grande, aun siendo una sola mitad que late dentro de mi pecho. Pues no soy de este mundo.
Soy una reina, por mis propios meritos, pero aun hay una guerra que acabar.
 Me llamana la gran maga, la reina del desierto, todo mi pueblo me honra por que los lleve a una nueva vida. mucho mas alla de las dunas del desierto junto con un rio abundante y un mar repleto de grandezas.
Me llaman la gran diosa, la madre de todas las cosas, mi corazon es infinito y mi amor por vosotros es grande.

(en ese momento, la reina Isis abre el ojo azul y con sus dedos se mete una especie de "algo" en su boca. Muy disimuladamente, y con feliciidad, las manos las posa en su vientre.
Como arte de magia o simplemente ciencia que no podemos entender en nuestro tiempo, lo que parece una simple pastilla, comienza engendrarse en su interior a pasos incomprensibles. Priemero, la carcasa se funde con los acidos del estomago, y la sustancia viaja por el corriente sanguineo hasta llegar al utero. Una nueva vida, comienza a latir.
Un sonrisa se percibe en la gran reina madre.)

.- Me llamo Isis, Y mi amor por vosotros es grande.