domingo, 18 de enero de 2015

HISTORIA II: "Black Rouse". Capitulo 1


       

                           “La isla de Rodas”

.- ¿Madre?
.- ¿dime hija mia?
.- ¿Es posible encontrar a un hombre honrado y sincero?
.-  Hija… Tu destino, siempre será escuchar a tu corazón.
.- ¿Y por que debo casarme con un hombre mayor que yo?
.- Para que tu estatus social sea seguro.
.- Pero yo… no lo amo.
.- Con el tiempo aprenderás y sabrás que el amor tiene varios rostros… lo que debe de importar es que tus hijos nazcan sanos y fuertes.
.- Entonces… ¿ por que siento que hay alguien que me espera? En alguna parte… al otro lado del mundo…?



Narea despertaba…
El va i ben del barco en mar adentro, le habia abierto los ojos y ante ella se presentaba  un mundo cruel. El sentimiento de incertidumbre y la pesada carga de cómo una manada de lobos le habia arrebatado a todos sus seres queridos. Se sentia sucia, incomoda y con muchas ganas de gomitar.
En su mente no cesaba se presentarse pequeñas escenas grotescas y deshonrosas por parte de sus asaltantes… parpadeaba los ojos… mirando la madera podrida de aquel tipo de mazmorra… ¿Quién era? Era Narea? La hija de “Soco” de la tribu de los “Nomaitus”? Donde estaba?...

Narea, era una jovencita de 14 años de la tribu de los Nomaitus, poblado nigeriano situado al sud del golfo de Guinea. Ojos azules como el cielo, cabello negro como la noche y de piel de color suavemente oscurecida. Una de las 9 Hijas de “Soco” y la mas pequeña de todas ellas.
Una noche antes de la ceremonia con el hijo major de “Kalumba” regente de los Nomaitus, una orda de hombres blancos armados hasta los dientes, habían sacudido el humilde poblado de los nigerianos: asesinando a todo los hombres y llevandose exclusivamente a las mas mujeres mas agraciadas y con ciertos requisitos sexuales. No habia lugar para embarazadas, ni para las mas mayores de 25 años. Al finalizar el saqueo y ciertas violaciones por parte de una tripulación descontrolada, las llamas del poblado de los Nomaitus se podía ver a varias millas desde el barco.

 Narea se iba en sus pensamientos… como si no supiese lo que era real o simplemente un sueño.
Recordaba aquellos momentos agradables con su madre y como escuchaba sus palabras sabias y llenas de fuerza, para proseguir en la dura vida de lo que representaba ser una mujer en un mundo de hombres.
En uno de esos pensamientos, visualizaciones “entrecortas”: entre realidad …por que un marinero acababa de entrar para satisfacer su necesidad con su cuerpo  y “obligado sueño” para pensar en algo que le hiciese salir de esa desonrosa situación.. ella imaginaba uno de esos dias en que contemplaba su reflejo en las temblorosas aguas del arroyo de “Ramuka”: la pequeña cascada junto al poblado. Se miraba a si misma y soñaba con una vida distinta y llena de oportunidades. Siempre soñaba que sería alguien que cambiaria las cosas en el mundo que le rodeaba.
Nada que ver con su destino.
Y sus ojos al igual que su mente y cuerpo, le traicionaban en ese mismo instante y ante aquella visita. Lloraban por dentro y ansiaba gritar con todas sus fuerzas. Pero el barco junto la mar, colaboraban exitosamente.
Entonces…cerro los ojos y insinuo un reclamo a una muerte rapida y certera.

La pirateria formaba parte  de los objetivos de los altos dignatarios y de los reyes que gobernaban aquella epoca.
A finales del siglo XIV, la población del mundo conocido habia menguado una cuarta parte de su totalidad: La pequeña edad de hielo habia destrozado todos los cultivos, pués no habia comida y la hambruna junto con la muerte se llevaba sin piedad a los mas gentiles; Las interminables guerras entre reinos, con sus saqueos a almacenes vacios por campos que solo ofrecían bichos e insectos; y la mas importante de todas “la peste negra” que no miraba ¿Qué estatus social poseia el enfermo? Pues tanto monjes como clerigos, damas de sangre noble y doncellas e hijas de pobres campesinos, soldados fuertes y valerosos, hombres delgados y temerosos…a la “aguadaña” no le importaba su credo o sangre.

Sin embargo, y tal y como vino todas esas calamidades, del mismo modo se fue disipando con los años. Y a finales de 1380, los estados reales junto con el Papa, proclamarón la busqueda y formas de llenar una Europa vacia de personas.
Desde Florencia, se crearon “La liga de los mares continentales”. Los banqueros florentinos, financiaban toda clase de empresas capaces de surcar los mares para vender las mercancias de puertos que habian sido azotados por las penurias de la epoca. Esto izo, que en los poblados mas alejados de los puertos, comenzasen a crearse gremios rurales: la producción artesanal de productos manufacturados en el campo. Los ciudadanos, acudian a los mercados del puerto y los navegantes de distintos puntos se Europa compraban y vendian sus mercancias.
La crisis economica, comenzó a menguar con los siguientes años y el mundo empezo a creer otra vez en si mismo.
Las familias que antaño, habian perdido gran parte de las posesiones, habían cambiado sus vidas de una forma sorprendente. Las transacciones paralizadas durante el periodo entre 1346 y 1353, comenzarón a subir sin precedentes; el dinero fluia como el viento por doquier.

Esto probocó, la rivalidad entre las empresas mas adineradas, tanto mercantiles como banqueras. Una nueva sociedad ocultada en la sombra, volvió a surgir con el crecimiento de una Europa debastada por los designios del destino: Los asesinos, los ladrones y los piratas.

A finales del siglo XIV, la venta de esclavos femeninos sugeria un buen negocio para aquellos navegantes que deseaban enriquecerse rapido. “Las concuvinas” era un negocio muy lucrativo, pues los burdeles de todas las ciudades reclamaban una buena mercancia para unos clientes rigurosos y exigentes, tanto de la alta sociedad como el simple campesino.
La mejor mercancia, no estaban en los pueblos europeos, sino en las nuevas tierras “no oficiales” y apartadas de las manos de nuestro señor: Africa y sus nuevas tierras, aun por conquistar, representaba un autentico vergel de tal tipo de mercancia. Las mujeres jóvenes de color ofrecían grandes beneficios: podian venderse durante el viaje y ofrecer servicios a los marineros por unas cuantos florines, incluso cuando llegaban a puerto podían ser vendidas como esclavas a burdeles de la ciudad o a casas como sirvientas, y si estaban embarazadas, valian el doble.

Una sociedad corrupta y viciosa, que no habia aprendido nada del castigo cometido antaño.

                                   *        *        *

(A varias nudos del barco…)
Un viejo cascaron navegaba con las velas bien repletas de los vientos aliseos, como la barriga de un monje, empujaba la nave aun estando la marea bien alta. La noche dejaba brillar sus luciernagas perpetuas de los cielos oscuros, junto con la luna llena que presagiaba una tremenda calma.

En el mastil mayor, la bandera negra y roja del viejo y cascarrabias Nork “el tuerto”: una caravela con un “cursi corazon” en la frente. En su mando y su dicha “la mente y el corazón unidos hasta la muerte”.
.- eso dicen sus labios cuando aborda el navio… (dijo uno de los marineros a bordo del “Sophie”, junto a cuatro marineros mas )
La noche ofrecia un respiro para el costoso trabajo del marinero en alta mar. Cinco de ellos cuchicheaban como mujeres en el mercado, bebiendo ron y fumando pipa.
.- Pues a mi me parece “cursi”.
.- ¡Y tu que sabes! La fuerza esta en la acción y no en la bandera!..sino ¿Por qué tiene nombre de mujer los barcos? ¿Por qué no llevar un corazon en la insignia?
.- Buah!!.. los dos sois estupidos!
.- Esteban, cuentanos la leyenda de las sirenas.
Esteban un hombre corpulento y con una barba tipica de pescador, se sorprendió de la pregunta de Karl.
.- Por los clavos de cristo! Que mi madre me meta en un tonel de agua dulce y me haga beber hasta la ultima gota! ¡¿Como puedes preguntarme eso?!
.- Si… yo quiero oir historias de mujeres desnudas y que viven en el mar.. (dijo un joven delgado y seco)… dicen que su canto atrae a todo hombre en cubierta..
.- Salidos… ¿Qué dirian vuestras madres?¡ Si yo fuera una de ellas os daria un mamporro a cada uno!
Esteban, se relajo. Pués como a todo marinero le gustaba contar las leyendas y los misterios de las aguas.
.- …esta bien… lo hare!...
“Dicen las malas lenguas de doble filo que hablar de la leyenda de la isla de Rodas en alta mar se considera un malfario. Según cuenta la historia, que fue revelada un amigo de mi amigo y al mismo tiempo el amigo de otro amigo y a su vez el suegro de mi amigo…
.- ¿Por que el “suegro”?... seria “el amigo del amigo del otro amigo y del amigo ¿no?
.- ¿Quién esta contando la historia?
.- Lo siento…
.- Bien..! kajamm.. según cuenta la leyenda…

“cuando un barco naufraga en la mar, todos los marineros aun moribundos son judgados por “ella”: si sus actos fueron impuros durante la vida, una bestia con grandes tentáculos biene y lo debora. Cuando las aguas  saladas entran a borbotones por el casco del navio, el edor repuganante de la muerte hace su presencia ante la criatura mas impresionante que el ojo humano haya podido contemplar. Si en vida, el marinero fue “medio bueno” una serie de criaturas femeninas agarran al moribundo y lo lleban a su guarida, salvandole de las garras de una muerte atroz. Esas “sirenas”, mujeres hermosas con piel blancas como la nieve y mas deliciosa que el ron, te lleban  una isla llamada Rodas, donde infinitos tesoros son expuestos ante el moribundo o afortunado. Pero entre todas ellas debes escoger a una y vivir el resto de tus dias con ella.”
.- ¿y que hay de malo en ello?
.- Nada, solo eso.
.- Y si te cansas de ella.
.- esta es la parte mas sorprendente de todas. Ellas ansian el verdadero amor y buscan entre los moribundos esa lealtad, pero nunca la encuentran. ¿Qué pasa si le eres infiel? Las demás acbarían deborando tu cuerpo. Por eso se habla de que antes de escoger a una de ellas, debes de pasar por una especie de espejo negro en el interior de la isla: si tu mas sincero deseo ya esta saciado con una de ellas, el espejo no hace nada de nada. Pero si tu corazon ya esta corrompido por el vicio, el mismo abismo acaba por deborar lo que no hizo la criatura.
.- ¿Qué es tan valioso? (dijo uno de los presentes) digo… que si son tan bellas, que las hace tan tenebrosas…
Todos se miraron.
.- Son sirenas…¿no?
.- una pregunta… ¿Qué pasa si el moribundo es de corazon noble o si es una mujer?
Todos se mirarón y Esteban contesto.
.- No lo se… y deseo no saberlo nunca. ¡por los clavos de cristo! Que no lo quiera saber nunca… no sabría vivir sin ron!

Todos reian a carcajadas.