viernes, 13 de febrero de 2015

HISTORIA I: "La reina de la lluvia". Capitulo 6 "El codice anonimo""

      


 “El Códice anónimo”

Sussi no podía dormir.
La tienda de campaña, se había podido montar dentro de aquel lugar; traveseros de suelo de aluminio y una estructura poligonal, tela blanca y ocre, con cuatro estancias en el interior: una pequeña sala-entrada-comedor y 3 habitaciones separadas por una lona del mismo color. Un lugar acogedor. Ideal para descansar fuera de casa y para poderlo montar en cualquier parte.
Todo estaba tranquilo. Juan y Jordi, dormidos como dos lirones. A pesar de los ruidos de la noche; lechuzas del exterior y algunos que otros grillos. El sonido venia como los cabellos lisos y largos de la luna que llegaban a penetrar hasta el suelo empedrado del claustro, sencillo y constante. La luz de la noche, se veía a trabes de la lona y Sussi quiso salir para despejarse, aclarar un poco sus pensamientos, las dudas y  cuestiones que aún quedaban  sin resolver.
Al salir, la madrugada le ofrecía el gran espectáculo, la noche en aquel lugar le había preparado una pequeña y sorprendente presentación de infinitas esferas amarillentas suspendidas en el aire como copos de nieve. Eran luciérnagas, que revoloteaban en aquel misterioso patio como si fuera un maravilloso sueño: pequeñas lucecitas flotando como si fuera un campo de flores sin tallo, sin olor y aroma tan solo con su mágica existencia contrastada con el foco de la luna y la tenue oscuridad como escenario.
Pero ella, no estaba dormida.
Le preocupaba muchas cosas… Aquel lugar.., Lo suyo con Juan.., la misión…, y sobretodo ¿Qué era “Arcur”?
Caminaba hacia el ajuar antiguo, en donde se hallaban todas aquellas cosas del pasado, en especial “al mueble que contenía libros lleno de polvo y rollos de papiro encajados en 10 cuarterones de madera.
Entonces, uno de ellos le llamo la atención… Sobresalía y destacaba como “la oveja negra de la familia”: estropeado y desgastado por el tiempo, con letras doradas en el lomo y hojas que salían…
.- “El Beato anónimo”.- Portada de piel de animal y hilos de oro cosidos en el lomo. Papel reciclado y artesanal, típicos “papiros” que se utilizaban en los monasterios mas importantes de a finales del  S.XIV. Manchado y castigado por el tiempo. Como si la hubiese estado esperando todo ese tiempo, Sussi, comenzó  a pasar la primera hoja de aquel libro escrito a mano… un latín clásico  con la primera letra adornada y cenefas de otro tipo estilo, nada que ver con los típicos manuscritos…
     
“L a r e h u k “
“Todo nudo puede deshacerse…
Incluso el mas difícil y apretado de todos ellos…
“Un elogio”, para que recuerdes que todo es posible
y “un beso” para que nunca
 olvides para que viniste a este mundo”

.- ¿Lareuk?...
Sussi, paso la primera hoja, escrita con alguna especie de pluma de ave. Acercó su candil del siglo XXI y como el supuesto monje que lo escribió, doblegado y sumiso, se propuso a leer aquel latín arcaico…

“La noche y sus misterios. Soy maestro de lo que ocurre cuando todos cerráis los ojos. “ una madre, besa a su hijo en la frente antes de ir al mundo de los sueños, cree que todo lo que posee esta a salvo. Su fe ciega sobre la evidencia de un dios que los protege de todos los males que el reino nocturno aguarda en su regazo” Pero detrás de ese velo religioso, existen seres sedientos y hambrientos esperando el momento oportuno. Si tal madre supiese la verdad que le concierne, jamás dejaría a su prole tan desprotegida.  los hermanos en el monasterio rezan por la protección de las almas de los gentiles,, pero  al caer la cortina de la noche, sus criaturas mas temibles salen de sus escondites para saciar su apetito…
Tengo constancia, que también ocurre con los hombres y sus sueños..., no importa la época,, siempre es la misma historia, “El poder”, “El deseo”, “la avaricia”… convierten al individuo en el ser mas abominable, formando parte de un infinito letargo y servidumbre, a la gran reina que todo concede.
No provengo de esta época. Mi rostro gentil y joven aparenta 20 años, pero a  mi alma le pesan “ más de 10 mil años de edad”. No conozco el sueño. Ni tampoco se que es la muerte. Soy maestro en presenciar la perdida de tantos rostros que se difuminan en la noche de los tiempos. Conozco todas las mentiras que ha creído la humanidad desde los confines de vuestro tiempo.
Mis cadenas  no se pueden ver con ojos de un mortal, ni siquiera yo puedo contemplar ese acero tan pesado, el tiempo te permite aprender muchas cosas. “el inadecuado se forja en las entrañas del fracaso repetitivo y con ello se templa la perfección. Todo posee un precio… No puedo morir.
 Pero dentro de mi y cada vez que la  pierdo en distintas épocas y distintas muertes,, el ansia de proseguir mengua con el transcurso de los siglos.
 Como tantas veces.
Comienzo a estar cansado… y deseo pensar que la piel oscura y sedosa de mi compañía represente el fin de tantos caminos recorridos por mucho tiempo.
Deseaba escribir… ¿Quién sabe? ¿y si todo cambia cuando encuentre por fin “ese espejo maldito”?
                                             
( Sir Robert Oriol
 Agramunt Guiñadlo , 1394)

-. ¿Sir Robert?...
¿El antiguo dueño de todo el complejo y de aquellas tierras? Pensaba Sussi. La curiosidad le empujaba a seguir leyendo las memorias de aquel personaje y sobre aquel supuesto espejo maldito.
Entonces paso a la siguiente hoja…

“Todo comenzó con un deseo”.
Un hombre desea, por que lo precisa. No por que quiera ser condenado por ello.” Esos ojos azules como el firmamento” y “el cabello suavemente ondulado y dorado, como las aguas al besar la arena de la playa, calido  como el sol regente en su tono brillante, y con una silueta iluminando por una belleza de lo misterioso.

Lo único que tengo es  la mera  imagen de su rostro borrosa y esas gotas que me despertaron hacia una nueva vida, como pequeños besos fundiéndose en mi piel. Estirado a pos ante el sol, ante la mirada de “alguien” que me contemplaba de una forma distinta a las demás, como si viera en mi “tanto de misterio” yo en ella.
Aquel alba se grabó como hierro incandescente en lo mas profundo de mi alma: Si la muerte es ese sueño: es mismo y no otro es el que desearía soñar por toda la eternidad. Por que el cielo, ya estaban en sus ojos, y “la luz” contra la oscuridad, brotaba de sus rizos dorados.
 No hubo presentaciones. Tan solo, “instante”,  profundo, silencioso, tierno y suave, como “un beso entre almas” que inicia y procede pero que jamás cesa.
Mi vida, ya no fue la misma desde entonces.
Y fue, en esa mañana, cuando mis deseos se forjaron en el fuego del destino para quedar uno solo: el más profundo y sincero de mi corazón.

Recurrí al camino: Buscar por doquier. Pero ninguna  poseía esa anhelada esencia. En mi alma constaba de quien era propiedad, pues en mi corazón estaba grabado con el hierro más incandescente que el destino pudiera poseer en su crisol.
 La comida no poseía sabor. El vino, había perdido todo su favor. Y los besos agraciados de las doncellas, no llegaban hasta la superflua señal de mi alma perdida.
Pues, con los años venideros, una propuesta se me fue presentada: Un espejo negro como la noche, fue reclamando mi presencia en otra parte del mundo..
Allí comenzó. Sin decir media palabra. Ante los ojos de alguna entidad olvidada por siempre jamás y detrás de un espejo…”.- ¿Qué es lo que más deseáis?-“Sin boca ni labios. Sin rostro. Y tan solo hablando a través de mi mente.- “Yo os puedo ayudar… se lo que queréis”-.
Mis oídos escucharon de mis labios y con mente confusa por mis palabras “.- Encontrarla-.”
En ese instante, “la nada” difumino la realidad en una oscuridad total.
Cuando  desperté:, mis ojos no veían como antes, el olor de las cosas me eran familiares, como a un recién nacido cuando nace de las entrañas de su madre, y  el músculo del amor, sonaba con mas fuerza que nunca.
Un solo objetivo. Un solo camino y un alto  precio que pronto supe que debí pagar al instante al pedir mi mas profundo y sincero deseo.
El de no poder morir por siempre jamás.