lunes, 13 de abril de 2015

HISTORIA II: "Black Rouse" Capitulo 12 "Metaludeus"

                            


  “Metaludeus”

Puerto de San Marco,
Venecia, 1390
La noche era tranquila.
Nada que ver con aquella mañana tan trajeada. Uno de los bastiones y del arsenal de Venecia, la torre de defensa al lado derecho del Palacio Ducal, había quedado completamente destrozada: los grandes ladrillos de 70 cm por 40 cm, al caer  izo que 35 ciudadanos que se encontraban en ese instante en unos de los canales del “Arsenal”, quedasen completamente aplastadas, incluso el mismo canal bloqueado por los escombros, hizo retrasar el auxilio de las victimas, entre ellas, personas muy queridas de familias adineradas y de prestigio importante en Italia. Durante el día, el movimiento de los ciudadanos a pie, incluso el de las góndolas que se amontonaban en el puerto, estaban nerviosos, tensos y con incertidumbre. Todas las miradas se dirigían al gobernador. Lo culpaban, por haber abierto fuego, con toda  su artillería, a los 3000 barcos que estaban anclados, de esos navíos, tan solo quedaron 1700. Toda una masacre, que junto con las infinitas denuncias que se amontonaban en el despacho Ducal.
El Dux de Venecia, enfurecido, requería una explicación por parte de su capitán.

.- ¡Basta! (Dijo dando un golpe en seco contra la mesa de su despacho) ¡Quiero ver a ese mal nacido en un pica!...
.- Seguro que es obra de los genoveses…
.- ¿un atentado? ¿En Venecia? ¡Por el amor de dios! (Dijo el Dux)
.- Hemos buscado por todas partes, y no hemos encontrado nada, mi señor.
.- ¡Revisadlo todo!... no hemos encontrado nada… ¡Necios! ¿Habéis visto el puerto, Sir Miliari? 1200 barcos! ¡Completamente destruidos!, Dios santo…
.- Señor, nos estaban atacando..
.- ¿Estáis bromeando?. Lo se. ¿Sabéis por que? Por que  yo estaba con vos!  Cuando os contraté lo hice por que creí en vuestra empresa de defender la ciudad, ¡Por Dios! ¡No esto!.… es que incluso la torre del arsenal, ha quedado en siniestro total! ¡Exijo una explicación!

.- Os lo advertí. (dijo una voz joven que salía de la penumbra de la habitación)
Los gritos que se oían incluso en la calle, cesaron en aquel momento. El capitán de la guardia, sir Miliari y el Dux de Venecia, se fijaron en aquella figura apartada de los candiles y observando el puerto y los escombros que navegaban huérfanos por todo el puerto.
.- Os lo dije, mi señor…
.- A.. sois vos, sir Robert. Gracias a dios. ¿Qué creéis que ha pasado? Vos sois un hombre de mundo y habéis experimentado toda clase de escaramuzas…

En aquel instante, el sujeto de la penumbra, lanzo una especie de metal a los pies del regente de la republica. -.La razón, este perjuicio, no se basa en un solo ser que supo persuadir las bombardas, saltando de barco a barco, milord.-
.- ¿Qué es?.-
.- Algunos lo llaman “Metaludeus”.
.- ¿No es posible?... (Dijo el capitán frunciendo el ceño) ¿“La plata azul”? (siguió y arrodillado intento alcanzar aquel pedazo de metal)
.- Sir Robert!  Os ordeno que confeséis lo que sabéis!
.- El metaludeus, es el mineral más fuerte, que existe en el mundo. Incluso más que el diamante. El diamante, puede rayar el filo de una espada, este metal,  puede cortarla de una sola estocada. Con pólvora, puede despedazar y perforar el muro más inexpugnable de cualquier fortaleza.
.- Había escuchado algo, pero no creí que fuera cierto. (Dijo el capitán Miliari, sabiendo de qué hablaba aquel joven sicario).
Aquel metal o lo que fuera aquello, resplandecía como la plata emitiendo a su vez una cierta tonalidad azulada. Ligero como una pluma y llamativo como si fuera una piedra preciosa, el veneciano capitán de ojos marrones, observaba aquella exquisita obra de la tierra.
.- Entonces… vos, en nuestra reunión, cuando estabais con nos en mi despacho,  recomendándome sobre vuestra empresa avalada por la corona de Aragón, ¿estabais diciendo la verdad?
.- ¿Los Aragoneses codician el Metaludeus? (Dijo el capitán mientras tocaba aquel metal, en voz baja y confirmando las habladurías que había escuchado en las tabernas del puerto de San Marco)
.- Si, milord. Hace varias semanas, cuando me dirigí a Venecia, del puerto de Barcelona salieron tres barcos rumbo a la isla de Rodas.
En aquel momento, y después de una pausa, el Dux comenzó a reírse a carcajadas.
. Los dos presentes en la sala, se miraron extrañados por el comportamiento alocado del Dux.
.- ¿La isla Espolón?¿La que todos hablan, como la isla de las sirenas? ¿La que cuentan la leyendas? Ajajá… lo que me faltaba oír… “Hay Santa Maria, coged a este siervo en vuestro regazo” (Dijo juntando las manos) ¡Y vos ahora queréis convencerme que todo esto ha sido obra de una historia de cuentos de hadas!... me decepcionáis por segunda vez, joven… la primera vez que os vi entrar por esa puerta, no pude creer lo que mis ojos estaban viendo… Un joven como vos, con una lista llena de proezas… no os ofendáis… “Comandant”, aparentáis mas ser un bufón, que un sicario al servicio de Aragón  a cambio por  una  mera bolsa de monedas de oro.
.- ¿Comandant? ¿Vos sois el Catalán “Comandant”? ¿El mismo que atrapo “el Sotanaty” de Florencia?
.- El mismo… capitán…
.- “Miliori”, Comandant, “Capitán Miliori”.
.- …capitán Miliori.
.- Vaya!... os veía como mas viejo y no tan…tan… tan…
.- ¿Joven? Creedme capitán si os digo que las apariencias engañan.
.- Y bien! Según vuestras mercedes, ¿como debemos proceder? Mi ciudad  ha sido atentada… (dijo el Dux impaciente)
.- Creo que vuestra señoría no es consciente de la gravedad del problema.
.-  Pero… ¿Cómo os atrevéis? ¡Sois un insolente! Dirigíos a mi como tal, jovencito…
.- No se trata de un ataque. Y tampoco de un atentado. El peligro que os concierne a vos, perjudicará a toda Italia en el futuro y a todo el mediterraneo.
.- … ¿Por qué decís eso?
.- Ese barco, “La Coca” que arruinasteis en el puerto. No es ni de un Genovés,… sino del “Pirata Jon Van Nacrowell”.
.- ¿Piratas?
.- Así es, capitán Miliari. Los aragoneses, ya hace tiempo que sus barcos se ven atacados por “piratas” en el mediterráneo. Los diseños de sus barcos y la incorporación de otro mástil en cubierta, les proporciona un velamen más capaz que cualquier otro barco conocido por estas costas, y por si fuera poco, ellos conocen la ciencia de la pólvora y sus virtudes. Hace varios meses, zarpemos con un convoy para explorar las costas de Marraquesh, donde supervisemos gran parte de los barcos que se dirigían al mediterráneo, nuestra sorpresa fue, que gran parte de ellos llevaban en sus bodegas ese metal. Se lo requisemos todo. Lo suficiente para recrear cierta cantidad de armas para la defensa. Como sabrá, los aragoneses, ya hace tiempo que esperan en las costas de Sicilia.
.- Si… algo he oído. (dijo el Dux)
.- Actualmente, se están construyendo en “las Drassanes” de Barcelona, la flota naval jamás vista hasta ahora, “La compañía Catalana” consta: 3 acorazados, que junto con una flota de 25 barcos, una vez listos, recogerán al ejercito en Sicilia..
.- Y como es que conocen…¿Cómo habéis dicho que se llamaba?
.- El metaludeus.
.- Eso!.
.- La situación económica de la Corona de Aragón, no es un secreto. Desde las guerras en alta mar contra los musulmanes y los puertos costeros del norte de África como la de Atenas y Neopatria, hicieron que los campos de cultivo, como las arcas del estado, se relucieran considerablemente. Hace unos 50 años, una embarcación que salio del puerto de Barcelona en busca de rutas nuevas para el comercio, encontró un barco, que decía que provenía de unas tierras más allá del océano Atlántico.
.- ¡Eso es imposible! La tierra es plana!
.- No lo sabemos, señor. Pero consigo traía una especie de metal; “El Metaludeus” o llamado “Plata Azul”.
.- ¿Y por que tanto interés por ese metal?
.- Señor… Antes quien tenía el poder de la sal, era el dueño del mundo. Cuando Marco Polo hizo conocer la ruta de la seda, muchos codiciaron ese tipo de telas, finalmente el oro, proveniente del África, representa el suministro actual de la reservas de los bancos italianos.
.- A donde queréis ir a parar…
.- Quien controle los yacimientos de la plata azul, será el nuevo mecenas del mundo. Y los piratas, lo saben. Esa es no solo vuestra preocupación, sino la de la corona de Aragón y la de Florencia. Vos mismo visteis, que hizo un solo proyectil con esa torre. Ahora, preguntaos a vos mismo, si un solo disparo pudo tumbar la torre, que creéis que pueden hacer cientos de proyectiles lanzados al mismo tiempo. ¿Cuánto puede soportar Venecia, ante un eminente ataque de esos piratas? ( Dijo el Comandant, señalando el puerto y sus escombros)  Milord ¿Cuánto más estáis dispuestos a perder?

                             *   *   *

El manto oscuro y espeso del mar, se manifestaba tranquilo, esa marea besaba incesante las concas  de los pocos navíos que habían quedado a flote. Una calma, que junto con la brisa de la noche templada, fluía gobernante por encima de la superficie reclamando cierta autoridad perdida en esa mañana tan ajetreada. Los escombros, legajos de grandes barcos y pequeños cascarones, yacían huérfanos en el puerto de San Marco. En las orillas venecianas, las aguas como doncellas de burdel, que acarician sin gesto a desear, humedecían las rocas donde los pilares de madera del muelle no habían podido conquistar. El cielo de la noche, existente en el manso reflejo del agua, reflejaba también la iluminación del puerto, incluso las temblorosas imágenes de guardias al servicio del Dux, que peinaban la zona.
.- ¿¡Habéis encontrado algo!? No debe de andar muy lejos…
.- Señor. ¿A quien estamos buscando exactamente?
.- A un ser cubierto… una tunica negra… según los testigos lo vieron saltar de barco en barco como un demonio.
.- Pero señor, ya hemos explorado todo. No creo que este por aquí…
.-  A.. ¡Rufianes! En mis tiempos os hubieran colgado a todos y clavados en una pica.¡Seguid!... ¡bastardos!  2 florines al primero que localice al intruso y un sueldo a quien me lo traiga cogido de las pelotas… ¡Vamos! Seguid buscando!... (Dijo el capitán de la guardia)… o si… se que andáis muy cerca… ¡puedo oleros!

No muy lejos de allí, desde las oscuridades, un extraño animal: un mono “Capuchino”. Saltaba entre las bergas de los navíos que estaban intactos del asedio de la mañana, ágil como un malabarista de feria, surcando todo tipo de inconvenientes de la accidentada escenográfa, hasta llegar a la altura de las rocas. Entre las aguas, la cabeza mojada de Narea salio a la superficie.
.- Sabía que me encontrarías, “Sr. Shoes”

El mono sonrió cómicamente.